Borrando la huella ecológica: cerveza artesanal cero emisiones

El proceso de fermentación durante la producción de cerveza libera grandes cantidades de dióxido de carbono. Como ejemplo, se estima que el consumo promedio de energía por cada botella de cerveza es equivalente a tener encendido un televisor de 40 pulgadas durante casi tres horas y media. En cuanto al agua, aunque es difícil cuantificar exactamente cuánto se usa para hacer la cerveza, desde el cultivo del lúpulo y la cebada, hasta la limpieza del equipo de elaboración de cerveza, estudios sugieren que puede tomar hasta 300 litros de agua para crear solo un litro de cerveza. Además, como dato adicional, siempre está bueno tener en cuenta que un árbol tarda aproximadamente dos días en absorber el CO2 liberado por la producción de un paquete de seis cervezas.

 Bajo este escenario, hoy queremos hablar de dos ejemplos de cervecerías que hicieron cambios en su manera de producir y están tratando de borrar así, la huella ecológica que dejan atrás.

Algas para la producción de cerveza

Young Henrys es una cervecería australiana, que está trabajando para combatir el cambio climático con un ingrediente inusual: las algas. Según la empresa, las algas son cinco veces más eficaces en las absorción de carbono que los árboles.

Oscar McMahon, cofundador de Young Henrys, señala, “este es un proyecto único y el enfoque no es el de obtener ganancias. El objetivo es crear algo que podamos compartir con otras personas para adaptarlo y usarlo”.

¿Cómo funciona?

Para experimentar la eficacia de su sistema, Young Henrys utiliza dos biorreactores para cultivar algas. El primero, un control, contiene CO2, oxígeno y algas. El segundo contiene los mismos tres componentes pero está conectado a un tanque de fermentación. Como el proceso de fermentación produce CO2 adicional, el gas fluye hacia el biorreactor.

Según McMahon, al final de cada día, el biorreactor de control contiene un 50% menos de algas. Esto demuestra que las algas del biorreactor experimental consumen con éxito el dañino gas de efecto invernadero, dice McMahon a Food Tank. La esperanza es que este sistema no sólo pueda reducir las emisiones de CO2 de la producción de cerveza, sino que finalmente lo convierta en oxígeno.

 

Este proyecto continuará durante un año más, pero McMahon espera que las algas continúen disminuyendo las emisiones de carbono de Young Henrys a medida que encuentren usos adicionales para el organismo.

¿Quieres saber más de este proyecto? Te invitamos a ver más en el siguiente vídeo:

 

Desperdicios para la producción de cerveza

Como segundo ejemplo de cervecerías que están haciendo cambios en su producción para disminuir su huella, está Wasted de Northern Monk. Ésta es una cerveza inglesa que se lanzó el año 2016 como la primera cerveza Zero Waste del mundo. La cerveza apodada “Wasted” es una Golden farmhouse ale y se creó en colaboración con Real Junk Food Project, una fundación benéfica que administra un grupo de cafeterías que sirven comida desechada de supermercados y restaurantes.

La cervecería junto con la fundación, utilizaron peras maduras, croissants y pan endurecido que iba a ser desechado, como ingrediente base para la cerveza. Además de esto, la empresa inglesa decidió usar vidrio 100% reciclado para embotellar, y donaron todos los lúpulos y malta utilizados en su producción a agricultores locales, para que lo utilizaran como alimento y fertilizante.

La preparación de Northern Monk es el eco de una tendencia más amplia para la elaboración sostenible de cerveza en Estados Unidos. Hace unos años Half Moon Bay Brewing Company, ubicada en San Francisco, creo su versión de cerveza IPA utilizando “aguas grises” recicladas. Esta agua provenía de lavabos, duchas y de lavados de ropa. Fue hecha con la ayuda de la misma tecnología que se encuentra en la Estación Espacial Internacional, que transforma la orina y el sudor en agua potable. Aunque todavía no se ha lanzado comercialmente, un panel de expertos en degustación no pudo detectar la diferencia entre la IPA original de la cervecería y la versión de aguas residuales.

Estas pequeñas cervecerías son un punto de referencia para las grandes embotelladoras, y también son un ejemplo de cómo empresas alrededor del mundo están tratando de generar cambios y de disminuir su impacto en el medioambiente.

 

Fuentes:

https://ecoinventos.com/

https://www.beersandtrips.com/

https://www.theguardian.com/

 

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